Cómo curar una fobia
Las fobias pueden interferir mucho en la vida de una persona. Por eso, superarlas es fundamental. En el siguiente artículo te dejamos algunos consejos para curar las fobias.
Una fobia es un trastorno de ansiedad, que afecta más o menos a un 7% de la población. Las fobias más habituales son el miedo a volar, la fobia a las arañas o aracnofobia, la claustrofobia o miedo a los espacios cerrados, la fobia al agua, el temor a los pájaros, entre otras.
En todas las situaciones, la persona fóbica tiende a exagerar el miedo y el riesgo que presenta la situación, llegando incluso a reaccionar de forma insólita, descontrolada, irracional e injustificada. Esta reacción inadecuada se debe a que frente al estímulo fóbico es la emoción la que gobierna, la cual no está gobernada por la razón.
Cómo curar una fobia
Una de las formas es exponerse al objeto temido, ya que evitarlo sólo provoca que el miedo aumente. El problema es que la mayoría de las personas tiende a evitar enfrentarse a aquello que le provoca la fobia y en su lugar, acude a remedios pasajeros, como por ejemplo en el caso del miedo a volar, tomar unos calmantes que nos hagan dormir durante el vuelo, o en el caso de las arañas, evitar visitar o acudir a recintos que se caracterizan por tener arácnidos.
Pero esto sólo genera que con el tiempo ganemos más miedo a dicho objeto fóbico y además, que es lo más grave, nuestra vida comienza a verse afectada, ya que no vamos de camping por ejemplo, para evitar encontrarnos con una araña.
Pero, ¿cómo podemos librarnos de una fobia? Como ya lo dijimos, la exposición es uno de los métodos más certeros. La exposición se refiere al acercamiento paulatino al objeto temido. Por ejemplo, frente al miedo al agua, se debe comenzar a tener un contacto con el agua de a poco y de preferencia siempre en compañía de otra persona, ya que la reacción a lo temido siempre tiende a ser peor y más exagerada cuando la persona se encuentra sola.
Además, es importante ir de menos a más, es decir, en el caso de la aracnofobia por ejemplo, comenzar a acercarse a arañas pequeñas, para después hacerlo con otras más grandes. En el caso del miedo a volar, realizar distancias cortas y en compañía de alguien cercano con quien nos sintamos en confianza y contenidos.
No existe una fobia que no se pueda curar, pero sí es cierto que no todas se superan de la misma forma ni con los mismos métodos. Algunas fobias son producto de problemas psicológicos o de traumas que requieren una elaboración y un trabajo más profundo. En este caso lo que se aconseja es una terapia psicológica que pueda indagar en el origen y explicación de la fobia.
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