La piel tiene glándulas sebáceas. A medida que haces tu vida diaria, dependiendo de las condiciones climáticas (frío o calor), estas glándulas van perdiendo la capacidad de suministrar la cantidad suficiente de agua para mantenerla lubricada. Al someterte bajo factores ambientales, estar en contacto con productos cosméticos y químicos, o bañarte a diario con diversos jabones, pueden provocarte sequedad en la piel.
Una mala alimentación o cualquier deficiencia en una dieta poco nutritiva, pueden afectar la salud de tu piel. Así como también la ingesta de algunos fármacos o medicamentos hacen que la piel esté más propensa a la resequedad. Y en el peor de los casos, trastornos genéticos o enfermedades.
Veamos cuáles son las diferencias entre estas dos propiedades. (más…)